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¿Por qué deberían las pequeñas empresas aceptar Google Pay y Apple Pay?

Por Kimberly Costa|2018-10-31T07:58:14+00:0030/10/2018|

Es una realidad que cada día estamos más digitalizados y que el efectivo está, poco a poco, dejando de ser tan relevante en España como lo ha sido hasta ahora. Las tarjetas de crédito, débito y prepago han pasado de ser algo que tenían unos pocos a ser parte de la vida cotidiana.

Ahora hemos llegado incluso a un punto más allá donde se puede pagar utilizando el teléfono móvil. Las plataformas como Google Pay y Apple Pay están para quedarse y es importante ofrecerles a los clientes la posibilidad de pagar con ellas, en este artículo te explicamos por qué deberías hacerlo.

Qué son y cómo funcionan

Google Pay y Apple Pay son métodos de pago con el móvil. Básicamente, aplicaciones móviles para Android y iOS que permiten al usuario registrar una o más tarjetas y usar su teléfono como tarjeta de crédito en cualquier TPV que acepte pagos contactless.

El pago ocurre en meros segundos, pudiendo autorizar el pago con la huella dactilar o con el FaceID de Apple sin tener que recordar o introducir un número PIN.

A día de hoy, se puede utilizar esta tecnología con la mayoría de las tarjetas de crédito o débito de los bancos de referencia a nivel nacional incluyendo, BBVA, Santander, Bankia, Sabadell, N26 y Bankinter entre otros.

Es solamente cuestión de tiempo hasta que todos los demás se unan al carro, ya que los pagos con el celular van a ser frecuentes como los pagos con tarjeta.

Si tu TPV tiene este logo, ya puedes aceptar pagos con Apple Pay y Google Pay

Lo único que tiene que hacer el usuario para usar Google o Apple Pay es descargarse la aplicación (en el caso de Apple, viene integrado con el teléfono), registrar su tarjeta con la aplicación y con el banco y ya está listo para sacar su móvil para pagar en cualquier TPV con tecnología contactless o en los comercios online asociados.

Cómo aceptar Apple Pay y Google Pay

La buena noticia es que para aceptar pagos con Apple o Google Pay en tu negocio, lo único que necesitas es un TPV que acepte pagos con tecnología contactless, cosa que, a día de hoy, la gran mayoría de TPVs hacen.

Apple y Google Pay no actúan como circuitos de pagos, sino una forma distinta de utilizar la tarjeta de crédito o débito. Los pagos se procesan a través de los procesos habituales como MasterCard, Visa, Maestro o VPay.

Para ti no conlleva ningún tipo de gasto adicional, simplemente estás ofreciendo a tus clientes una nueva forma de pagar.

Las ventajas para las empresas

A día de hoy el 75% de tarjetas que se emiten incluyen tecnología contactless y un 45% de consumidores han hecho uso de ella en el 2017.

Según un estudio por Universal Pay, el 75% de establecimientos del país cuentan con lectores de tarjetas de crédito, débito y prepago contactless, y su uso es cada vez más extendido, especialmente en las grandes ciudades.

Con estos datos de base, no es de extrañar que un estudio de Juniper Research estime que en el 2020 el 15% de los pagos a nivel mundial serán con pago móvil, con aproximadamente uno de cada dos desde Apple Pay.

De hecho, España es líder en Europa en este sector con un 93% de Millenials afirmando que esperan poder pagar de forma regular con el móvil antes del 2020. Todo apunta a que, con el tiempo, los pagos con móvil sustituirán a las tarjetas de crédito, débito o prepago tradicionales.

Las ventajas para las pequeñas empresas que apuestan por este tipo de innovación es que puede ofrecer algo novedoso al cliente, especialmente a los clientes más jóvenes que siempre están a la vanguardia de la tecnología.

Recibir un pago con Google Pay o Apple Pay requiere un TPV normal que tenga de tecnología contactless. No tiene costes adicionales.

Además, utilizar este tipo de tecnología significa ofrecer pagos mucho más eficientes, ya que los pagos con móvil son mucho más rápidos que aquellos con tarjeta. Los móviles se suelen llevar en la mano, o en un lugar muy accesible como los bolsillos, lo que hace que estén más rápidamente disponibles que las carteras.

Solo hay que pensar en el típico momento en el que se forma una cola porque la persona que está pagando tiene que coger su bolso, sacar la cartera, de la cartera sacar la tarjeta, pasarla por el TPV y si es con chip, esperar a que el TPV se conecte para luego introducir el pin.

Una vez hecho esto, se devuelve la tarjeta con el recibo al cliente para que vuelva a guardar la tarjeta en la cartera, guarde la cartera en el bolso, recoja su compra y se mueva a un lado para permitir que pase el siguiente cliente. Son muchos pasos que se pueden eliminar al aceptar pagos con móvil, disminuyendo colas y esperas y ofreciendo un mejor servicio a los clientes.