Durante años, las empresas que querían aceptar pagos con tarjeta sólo podían recurrir a las soluciones bancarias.

Las condiciones exigidas por los bancos para el alquiler de TPV llevaron a muchas pequeñas y medianas empresas a preguntarse cómo conseguir un datáfono fuera de las opciones tradicionales para ahorrar costes.

Para muchas PYMES, alquilar el TPV a una entidad adquirente o comprar un lector de tarjetas a un precio asequible resulta mucho más ventajoso por el notable ahorro en comisiones.

En este artículo, exploramos las distintas opciones que encontramos para conseguir un TPV en España en 2019 y analizamos sus potenciales ventajas.

¿Qué opciones hay para conseguir un TPV?

  • Alquiler a un banco

  • Alquiler a un banco adquirente

  • Comprar un TPV portátil sin banco

  • Comprar un TPV móvil sin banco

En el siguiente párrafo tenemos una lista de los distintos tipos de TPV, destacando las características principales de cada uno.

Los distintos tipos de TPV

Actualmente existen una gran variedad de TPVs en el mercado:

  • TPV fijo – conectado a través de un cable intranet a una red local. Al estar conectado de forma fija, no se puede mover del sitio.

  • TPV inalámbrico – sin cables, cómodo para transportarlo por el local. Te proporciona un poco más de movilidad dentro del local.

  • TPV portátil – con tarjeta GPRS/3G/4G. Esta última te permita aceptar pagos desde cualquier lugar, como por ejemplo el domicilio del cliente.

  • TPV móvil – conectado con un smartphone. Es la versión «light» del anterior. Un lector de tarjeta compacto que se conecta a la red de datos de tu smartphone Android o iOS, y con una app desde donde puedes controlarlo todo. Con este datáfono también podrás cobrar en cualquier lugar.

El TPV fijo está conectado a la red local a través de un cable dentro del local.

Comparativa

Cuota / PermanenciaComisiones (max.)
Alquiler en bancoSí / 12-24 meses0.50% – 4.60%
Alquiler en banco adquirenteSí / Variable0.50% – 4.60%
Compra de un TPV tradicionalNo0.50% – 4.60%
Compra de un TPV móvilNo0.99% – 1.99%
Cuota
mensual
Coste por
transacción
(max.)
Alquiler en banco
Sí /
12-24 meses
0.50% –
4.60%
Alquiler en banco adquirente
Sí /
Variable
0.50% –
4.60%
Compra de un TPV tradicional
No0.50% –
4.60%
Compra de un TPV móvil
No0.99% –
1.99%

Alquiler de datáfono a un banco

El alquiler de TPV a un banco es la elección más común entre los españoles, más que nada porque el banco suele ser el único punto de referencia para cualquier servicio de tipo financiero.

Para muchos empresarios, lo más fácil es acercarse a su banco – un lugar ya familiar – y conseguir el «paquete completo.»

El cliente puede elegir entre varios tipos de dispositivos.

Conseguir un datáfono a través del banco, aunque puede resultar cómodo, no es la opción más económica para pequeñas empresas y autónomos – es decir, esa categoría de comercios obligados por ley a cobrar con tarjeta pero que quizás no tengan real necesidad.

Cómo alquilar un TPV a través del banco

Para alquilar un datáfono a través de un banco, lo primero es que tienes que tener una cuenta profesional en tal banco. Es decir, necesitas una cuenta dedicada exclusivamente a tu negocio.

Un TPV clásico.

Solo con este requisito, el empresario ya está renunciando a poder elegir entre los diferentes servicios que están en el mercado porque está obligado a hacerlo a través de su propio banco.

Las comisiones para el comerciante (merchant fees) normalmente se presentan en su máxima expresión. Los bancos normalmente te permiten negociar las comisiones según el volumen de facturación del negocio. En líneas generales, cuanto más alta sea la facturación, menor será la comisión a pagar.

Una vez hechas las negociaciones, se enviará el datafono al domicilio junto al código necesario para configurar el sistema. El banco utiliza a terceros la entrega del dispositivo, por lo que los tiempos pueden alargarse en ciertos casos.

Precio y contratos

El contrato del alquiler del TPV y el servicio adquirente suele incluir la instalación de dispositivo a un precio extra. Por ejemplo, BBVA cobra 300 € por la instalación de un TPV.

Las comisiones mensuales cambian de una entidad bancaria a otra, desde tarifas planas a 50 € al mes dependiendo del tipo de TPV – que puede ser fijo, GPRS o móvil.

El alquiler de TPV a un banco puede no ser del todo conveniente más allá del dispositivo tradicional. Si lo que necesitas, por ejemplo, es un datáfono móvil, te recomendamos que te informes antes sobre opciones alternativas a los bancos.

Además, los contratos de los bancos normalmente requieren una permanencia de entre 12 y 24 meses. Si, por cualquier caso, quieres devolverlo antes del plazo del contrato, es posible que tengas que pagar una penalización aparte del gasto para desinstalar el dispositivo.

Por qué elegir un alquiler a través de un banco

  • El alquiler de un TPV a través de un banco es cómodo cuando eres dueño de una empresa que factura un alto volumen mensual de pagos con tarjeta. En este caso, las comisiones bajan muchísimo y el coste del servicio no pesará de manera excesiva.

  • Puedes elegir entre varios tipos de dispositivos y quedarte con el que más se adapta a tus necesidades. Puedes elegir entre el TPV tradicional (ya sea fijo, inalámbrico o GPRS) o un TPV móvil.

Alquiler en una entidad adquirente

Con menos obligaciones de permanencias en sus contratos, las entidades adquirentes también te ofrecen la posibilidad de alquilar un TPV. Estas empresas no ofrecen servicios bancarios como tal y el titular del negocio puede seguir usando su propia cuenta corriente en cualquier banco.

En España, entre las empresas que ofrecen este servicio de alquiler de TPVs se encuentran entidades como UniversalPay o PayTPV.

Además de autorizar los pagos desde el esquema de pago nacional 4B e internacional (Visa, MasterCard, American Express, etc), también ofrecen servicios de alquiler de TPVs a empresarios y autónomos.

Precio y contratos

Estas entidades son menos exigentes que los bancos en cuanto a la duración de los contratos.

Algunos, como UniversalPay, no tienen permanencia alguna. Esto es muy interesante para un alquiler de los dispositivos por temporada.

Las comisiones sí que son similares a las que los bancos, con cuotas mensuales dependiendo de la facturación.

De forma parecida, los costes de instalación y mantenimiento dependen de la empresa.

Por qué elegir el alquiler a través de un banco o entidad adquirente

  • Si en tu negocio tus clientes pagan frecuentemente con tarjeta, podrás llegar a unas tarifas mucho más interesantes, especialmente en el esquema de pagos nacional, 4B o en las tarjetas de débito.

  • Las entidades adquirentes que ofrecen el alquiler de TPVs también tienen paquetes completos, como los bancos. Instalación, configuración y activación del servicio están garantizadas desde la misma empresa.

  • El alquiler a tiempo parcial es algo que estas entidades fomentan. Los negocios por temporada, por ejemplo de verano, que no tienen ningún interés en comprar un TPV pero sí quieren aprovechar unas comisiones bajas, pueden optar por esta opción.

Compra de un TPV portátil

La compra de un TPV te permite, ante todo, eliminar cualquier tipo de cuota mensual. Además, te ahorras también los gastos de instalación, de permanencia o de posibles penalizaciones.

Pax D210 es un datáfono portátil con impresora integrada. Foto: Mobile Transaction

El dispositivo se convierte en propiedad del comerciante y deberá preocuparse únicamente de habilitarlo para recibir pagos.

La habilitación se consigue a través de un servicio adquirente, como por ejemplo de la entidad que hemos mencionado anteriormente, UniversalPay o de la entidad Redsys.

El comerciante será el que se hará responsable de la manutención del TPV, firmando un contrato o poniéndose en contacto con el fabricante si es necesario.

El TPV portátil es un dispositivo sin cables, casi siempre dotado de una impresora de tickets, y capaz de cobrar con tarjeta en casi cualquier lugar, ya que está conectado a la red a través de una tarjeta de datos GPRS, 3G o 4G.

Precio y contratos

El coste para comprar un dispositivo TPV puede parecer alto, pero no olvidemos el coste que tiene mensualmente alquilar uno a un banco.

Un ejemplo de lector de tarjetas disponible en España es SumUp 3G. Este datáfono sin banco tiene un precio de 99 € (en oferta de 69 €).

Tras este pago único, el dispositivo es tuyo y no tienes que pagar ningún coste fijo mensual por su uso, tan sólo pagas una comisión de 1,50% por transacción.

No todas las propuestas comerciales incluyen la habilitación para aceptar pagos. Por ejemplo, si compras un dispositivo de segunda mano o de un fabricante especializado quizás no estén habilitados. En el caso de que no lo estén, tendrás que acercarte a una entidad adquirente para solicitar asistencia.

Por qué comprar un TPV portátil

  • La compra de un TPV portátil te permite eliminar los costes mensuales de alquiler y al mismo tiempo disfrutar de un servicio tradicional, muy similar a lo que ofrecen los bancos.

  • La compra del dispositivo te ahorra las permanencias, que son molestas para aquellos negocios que llevan poco tiempo y no se sabe todavía cuánto pueden durar.

  • El tiempo de espera para la impresión del ticket es corto.

  • Lo puedes conectar a cualquier cuenta corriente.

Compra de un TPV con app

Como una alternativa a los dispositivos tradicionales encontramos los TPV móviles, que son lectores de tarjeta que conectas con tu propio smartphone o tablet para procesar los pagos.

La gestión se realiza a través de una app gratuita y son una opción más económica que los dispositivos GPRS, 3G, 4G.

El datáfono móvil se conecta por Bluetooth y envía los datos de pago a tu tablet o teléfono móvil Apple o Android. Tu dispositivo recibe los datos y, a través de la app y la conexión a internet, pide permiso al esquema de pagos correspondiente para realizar la transacción.

Este lector se compra a una empresa independiente de los bancos. En este caso, el empresario o autónomo solo tiene que introducir su IBAN en la plataforma para recibir la transacción.

iZettle ofrece un TPV móvil compacto con accesorios de encimera y una app para la gestión integrada del negocio.

La aplicación asociada al servicio incluye en algunos casos funcionalidades extra para una gestión óptima para la actividad, como una caja registradora accesible desde el teléfono, tablet u ordenador.

Este tipo de dispositivos también están disponibles a través de los bancos, pero se exige una cuota mensual y respetar la permanencia.

Precio y contratos

El precio medio de un dispositivo TPV móvil es de 79 €. Muchas de las empresas tienen ofertas que reducen el precio notablemente, como iZettle y SumUp.

Compra 39 € + IVA

BBVA ofrece su TPV móvil por cuotas que oscilan entre 10 € y 120 € al mes, dependiendo de la facturación del negocio.

Si compras tu propio lector de tarjetas no tendrás que pagar ninguna cuota mensual. Sólo tendrás que abonar la comisión por transacción.

SumUp tiene una comisión fija del 1,5 % para cualquier tipo de tarjetas, mientras que la tarifa de iZettle es flexible y varía entre 0,99 % – 1,99 %, según el volumen de pagos con tarjeta.

No hay costes de instalación porque lo puedes hacer tú mismo. Tan sólo tienes que descargar la aplicación en tu smartphone y seguir los pasos indicados.

Por qué comprar un TPV móvil

  • El TPV móvil es la solución más económica para cualquier negocio que no tenga muchos pagos con tarjeta. El lector tiene un precio asequible y lo puedes conectar con cualquier teléfono iOS o Android.

  • Recibes el lector en unos pocos días hábiles tras la compra y puedes realizar la configuración tú mismo en unos pocos minutos, desde la app instalada en tu móvil o tablet.

  • No hay diferencia entre tarjeta de crédito o débito. Algunas empresas aceptan todo tipo de tarjetas incluyendo American Express, JCP y Union Pay.

  • Puede asociarse a cualquier cuenta corriente.