El sector de los pagos nunca deja de evolucionar.

Mientras que hasta ayer nuestros smartphones dependían de un dispositivo externo para procesar pagos con tarjeta, hoy el teléfono móvil puede sustituir completamente al datáfono y procesar las transacciones sin necesidad de conectarse a lectores de tarjeta de crédito.

Estamos hablando del método Tap to Pay (tocar para pagar).

  • ¿Qué es y cómo funciona?

  • ¿Están disponibles este tipo de soluciones en España?

  • ¿Para quién es adecuado?

En este artículo, vamos a explorar brevemente la última novedad en el mundo de los pagos electrónicos: los pagos con tarjeta sin datáfono.

Definición: ¿Qué es el Tap to Pay?

Tap to Pay es un método de recepción de pagos con tarjeta sin necesidad de un datáfono.

Este método implica que un dispositivo inteligente, como un smartphone o una tableta, cumpla las funciones del terminal.

En realidad, no se trata de una tecnología nueva. Aunque se ha lanzado hace relativamente poco, Tap to Pay no hace más que utilizar el servicio de la antena NFC presente en la mayoría de los dispositivos inteligentes modernos, y que ya se utiliza ampliamente para pagar en diversos comercios a través de Google Pay y Apple Pay.

Por lo tanto, no es necesario comprar un tipo particular de teléfono móvil: todos los dispositivos modernos ya están preparados (al menos desde el punto de vista del hardware) para esta funcionalidad.

¿Por qué «Tap to Pay»?

Tap es un verbo inglés que se traduce como tocar algo ligeramente. Vendría a ser la versión móvil del clic.

Tap to Pay puede traducirse, entonces, como tocar para pagar, aunque esta expresión es engañosa: en realidad, estamos hablando de una modalidad de pago contactless (sin contacto).

Se trata, en todo caso, de un concepto nuevo.

Un término más acertado, en español, podría ser el de cobro móvil sin contacto o cobro móvil contactless, o en todavía más palabras: aceptación de pagos contactless sin datáfono (aunque, posiblemente, así mola menos).

De todas maneras, en España el término Tap to Pay no se encuentra aún tan difundido, aunque a partir del reciente anuncio de Apple, en el que se confirmó que sacarán al mercado su nueva función para cobrar con el móvil llamada —justamente— Tap to Pay, es más que probable que el término terminará por adoptarse.

Mientras tanto, Mastercard se refiere a la función como Tap on Phone y Visa como Tap to Phone y, en Inglaterra, el término softPOS se está difundiendo rápidamente.

¿Cómo funciona? ¿Cómo se reciben pagos sin datáfono?

No basta solo contar con un smartphone con el hardware necesario para recibir pagos contactless, es decir, con una antena NFC.

El teléfono móvil (al igual que el datáfono) representa solo una de las múltiples partes del sistema de pago. Tanto el smartphone como el datáfono sirven, en esencia, para transmitir los datos de la tarjeta a la empresa que gestiona el intercambio de información entre los diferentes componentes del sistema.

En nuestro artículo Cómo funciona el procesamiento de pagos con tarjeta intentamos explicar de la manera más simple posible lo que ocurre «por detrás» de un pago electrónico.

Imagen: Mastercard

Para recibir pagos con un smartphone, en primer lugar, tienes que suscribirte a un servicio que ofrezca la función de cobro contactless o Tap to Pay, también llamada Tap to Phone, Tap on Phone o softPOS.

Una vez suscripto al servicio, tendrás que instalar una aplicación especial en tu teléfono móvil y acceder a ella con tus credenciales. Esto es suficiente para que un dispositivo inteligente (en este caso tu smartphone, pero puede ser también una tableta) pueda recibir pagos con tarjeta sin contacto, sin necesidad de contar con un datáfono.

Por último, solo queda abrir la aplicación, introducir el importe correspondiente y tocar el botón verde para confirmar. El cliente puede entonces acercar su teléfono móvil o su tarjeta contactless a tu smartphone, y la transacción será procesada.

Nada cambia en cuanto a la acreditación de los ingresos: la empresa que presta el servicio realizará una transferencia a la cuenta bancaria indicada por el usuario. Los plazos de acreditación, en todo caso, pueden variar entre 1 y 3 días laborables, en función del plan elegido al momento de contratar el servicio.

Disponibilidad en España

En España, si bien tenemos uno de los porcentajes más altos de Europa en cuanto a pagos con el móvil, lo cierto es que son relativamente pocos los comercios que utilizan la modalidad de cobro con el móvil o Tap to Pay. Esto se debe, sobre todo, a que se trata de una tecnología novedosa en plena etapa de desarrollo.

Dicho esto, también es cierto que la gran mayoría de los smartphones Android ya cuentan con la tecnología disponible para empezar funcionar como datáfonos móviles (nos referimos a la antena NFC); mientras que Apple, por otro lado, estará iniciando próximamente la etapa de prueba de su nueva función de datáfono, Tap to Pay, en Estados Unidos, y se espera que den el paso a la difusión global a mediados de 2023.

Soluciones de cobro móvil en España

Como decíamos, los smartphone iOS (Apple) aún no están listos para utilizar aplicaciones móviles que los conviertan efectivamente en datáfonos móviles, por lo que las pocas soluciones disponibles hoy en día en España funcionan únicamente en smartphones Android (cosa que, por otro lado, se espera que cambie a partir del año que viene).

En todo caso, dos servicios están pisando fuerte en este nuevo terreno: los ofrecidos por myPOS y Viva Wallet.

myPOS se refiere a esta modalidad como softPOS (software de Punto de Venta, por sus siglas en inglés) y la ofrece con el nombre de myPOS Glass.

Hay que aclarar que, aunque en el sitio web de myPOS España ya aparece toda la información referente al servicio, la aplicación móvil aún no está disponible para descargar en España.

Imagen: myPOS

En los países en donde ya funciona el servicio, como en Italia, solo es necesario registrarse en el sitio web de myPOS y, una vez activada la cuenta, descargar e instalar la aplicación móvil para empezar a recibir pagos sin contacto (ni datáfono).

Los pagos recibidos son acreditados a una cuenta de empresa de myPOS, y cada transferencia a una cuenta bancaria propia (que el usuario puede hacer, manualmente, cuando lo desee) tiene un costo fijo de 3 euros.

Para más información sobre las tarifas, consulta nuestro análisis de myPOS

Viva Wallet, por otro lado, opta por el término Tap on Phone, pero el fundamento es el mismo: después de suscribirse al servicio, el usuario descarga e instala la aplicación, Viva Wallet POS, desde Google Play, y su teléfono móvil Android se convierte instantáneamente en un datáfono móvil.

En la página oficial del sitio web de Viva Wallet dedicada al servicio de Tap on Phone no se explicitan las tarifas, tasas y comisiones asociadas al servicio, por lo que asumimos que son las mismas que las del servicio de datáfono «normal».

¿Es la modalidad Tap to Pay adecuada para todo el mundo?

La respuesta corta: no.

Por más emocionante que sea la idea de recibir pagos con tarjeta en el móvil sin necesidad de contar con un datáfono, la modalidad de Tap to Pay o softPOS solo es adecuada en determinados casos.

¿Cuáles? A continuación, enumeraremos las ventajas y desventajas de esta modalidad:

Ventajas

  • Ideal como datáfono secundario

  • Útil para las entregas a domicilio

  • Una buena posibilidad para los que reciben pocos pagos con tarjeta

Desventajas

  • Tasas elevadas

  • Solo sirve para procesar pagos sin contacto (sin chip)

  • Puede resultar antihigiénico

Una de las desventajas se refiere al contacto de los clientes con nuestro teléfono móvil. Cuando el importe de la transacción supera los 50 euros (el límite establecido para pagar sin PIN en todas las transacciones sin contacto en España), los clientes deben introducir el PIN de su tarjeta en la pantalla. Entonces, nos vemos obligados a entregarles el móvil para que puedan teclear el código.

Por supuesto, esta no es la solución más higiénica. Hemos dedicado un artículo a la limpieza del terminal de pago, que se ajusta perfectamente al caso de un smartphone.

Algunos pueden pensar en comprar un teléfono móvil para dedicarlo exclusivamente a este fin, pero entonces, ¿por qué no comprar un datáfono inteligente?

Además del aspecto puramente práctico, es necesario considerar también el aspecto tarifario.

Las tasas y comisiones suelen ser más elevadas que las asociadas a los datáfonos «normales»; otra razón por la que la modalidad Tap to Pay solo es conveniente cuando se utiliza de manera limitada (aproximadamente, para un volumen de transacciones electrónicas de entre 1.000 y 1.500 euros al mes).

Por otro lado, ¿cuándo puede ser una buena solución?

Debe considerarse como un datáfono secundario, para ser utilizado en caso de emergencias (averías, interrupciones del servicio, problemas del WiFi, etc.) o para aceptar tarjetas que no estén habilitadas en el datáfono principal.

Un datáfono en un smartphone también resulta útil para las entregas a domicilio. Los comercios que ofrecen entregas podrán recibir pagos con tarjeta sin necesidad de dispositivos adicionales. En este caso, resulta especialmente práctico.

El datáfono móvil: la alternativa para recibir pagos con un smartphone

Aunque hoy en día no existe ninguna regulación que obligue a los comercios en España a contar con un datáfono, o con cualquier otra modalidad de pagos con tarjeta, sí es cierto que hace tiempo que son gran mayoría los consumidores que prefieren evitar el uso de efectivo. Sobre todo, a partir de la pandemia de Covid.

Tampoco es ilegal, en España, exigir un monto mínimo para el pago con tarjeta (aunque, en estos casos, la exigencia debe estar claramente a la vista de los consumidores). Esto último puede ser igual de contraproducente.

Que los consumidores españoles prefieren pagar con tarjeta está fuera de toda duda. Disponer de esta posibilidad, facilitar a los clientes el método de pago que prefieren, pasa de ser un valor añadido: es, prácticamente, una necesidad.

Dicho esto, algunos sectores, como el de los taxis de algunas ciudades españolas, están empezando a regular sus normativas referentes a los medios de pago, obligando a algunos prestadores de servicios a ofrecer esta posibilidad a los consumidores. Es esperable que las regulaciones apunten cada vez más en esta dirección.

La razón de que exista resistencia de parte de los comerciantes en cuanto a la adopción de los métodos de pago con tarjeta viene, muy seguido, definida por las comisiones asociadas a este tipo de pagos.

Las soluciones ofrecidas por los bancos y los grandes operadores suelen conllevar condiciones inadecuadas para las pequeñas empresas (y especialmente para los autónomos) con un volumen limitado de transacciones electrónicas.

La mayoría de las propuestas implican un costo fijo (cuota mensual) y un costo variable (tasas de transacción).

También en estos casos los smartphones acuden al rescate de los pequeños comerciantes y de los profesionales, con soluciones más coherentes. El datáfono móvil es un lector de tarjetas económico que se conecta mediante Bluetooth al teléfono y se gestiona a través de una aplicación.

Imagen: Mobile Transaction

El lector de tarjetas se conecta por Bluetooth al smartphone para aceptar pagos con tarjeta.

Las alternativas para convertir un smartphone Android o iOS en un terminal provienen principalmente de empresas pequeñas que se han expandido a lo largo de los años hasta el punto de poder competir con las grandes entidades bancarias.

La más conocida es, sin dudas, SumUp, con sus dispositivos económicos y sin cuotas mensuales. La oferta de SumUp incluye solo la compra del terminal; luego, únicamente se paga una tasa por transacción, sin costos fijos. La fórmula es, por lo tanto, la de «pagar solo cuando se usa».

Al mismo tiempo, Zettle by PayPal también ha desarrollado su datáfono para smartphone. La fórmula de precios es similar a la de SumUp, pero su tasa por transacción es poco conveniente.

También los bancos se han puesto a cubierto con sus propios terminales para smartphone. A pesar del intento de replicar el modelo de las pequeñas empresas (sin costos fijos mensuales), la falta de atención a las aplicaciones móviles, que son esenciales para recibir los pagos con los smartphones, hace que sus soluciones sean un tanto problemáticas.