Recibir pagos con tarjeta por medio de un teléfono móvil no es una novedad.

Hace años que las tecnologías integradas en la mayoría de los smartphones son utilizadas por los proveedores de servicios de pagos para ofrecer soluciones de bajo coste a los pequeños comerciantes y a los autónomos.

Descubre cuáles son los métodos disponibles para procesar las transacciones con un teléfono móvil, así como las ventajas y los inconvenientes y, por último, las opciones disponibles en España.

Ventajas e inconvenientes de utilizar el móvil como datáfono

Poder utilizar un smartphone como terminal de pago tiene su encanto, pero dejemos en claro, desde el comienzo, que no se trata de una solución adaptada para todos.

¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes? Los enumeramos a continuación:

Ventajas

La primera ventaja a considerar es el costo inicial. A diferencia de las soluciones tradicionales, para recibir pagos en un móvil se requiere de la compra de un dispositivo adicional que se conecta con el móvil.

Otros métodos, incluso, ni siquiera implican la compra de dispositivos externos, ya que hacen uso de la tecnología disponible en el propio smartphone.

De esta manera, disponer el teléfono móvil para este tipo de operaciones cuesta, en el peor de los casos, unas decenas de euros. Por supuesto, al igual que ocurre con los datáfonos tradicionales, se incurre en gastos por el procesamiento de las transacciones. Hablaremos sobre esto más adelante, en la sección de «mejores soluciones».

El gasto inicial no supera los 50 euros.

La segunda ventaja es la movilidad. Los lectores de tarjetas que se conectan al móvil son compactos y ligeros, poco voluminosos y, por lo tanto, fáciles de transportar (al fin y al cabo, fueron creados, justamente, para ofrecer una total movilidad).

La movilidad es un factor que beneficia a todos los comercios que precisan recibir pagos fuera de un lugar físico especifico. Por ejemplo, es una solución que suelen utilizar los profesionales que prestan sus servicios a domicilio, así como los comercios o restaurantes que ofrecen envíos a domicilio.

Este método móvil de recepción de pagos electrónicos no tiene por qué ser necesariamente la única solución disponible en un comercio o una empresa. De hecho, suele ser una excelente solución como datáfono secundario que se utiliza para fines específicos, como en el ya mencionado caso de la entrega a domicilio.

Es posible recibir pagos con tarjeta en cualquier lugar.

Una última ventaja se relaciona con las redes de pago. Aunque los terminales clásicos han ampliado considerablemente su gama de redes habilitadas para el pago, muchos (sobre todo los destinados a las pequeñas empresas y a los autónomos) se limitan a las tarjetas principales, como Visa y Mastercard.

En algunos casos, puede ser necesario habilitar redes como American Express, Union Pay, JCB, Diners, etc. Si el terminal principal no autoriza las transacciones con estas tarjetas, una solución rápida y económica puede ser la compra de un datáfono móvil secundario. En algunos casos, también se beneficia de tarifas más convenientes.

Ideal para recibir pagos con tarjetas como Amex y UnionPay.

Inconvenientes

El primer inconveniente es de naturaleza práctica. El smartphone es un dispositivo destinado a usos múltiples, que constantemente se amplían mediante la instalación de aplicaciones móviles. Tanto si se trata de un teléfono personal o de uno dedicado a la empresa, sigue siendo un dispositivo que cumple diversos fines, muy diferente a un dispositivo «especializado».

No hace falta aclarar que en un negocio con una gran afluencia de clientes que pagan con tarjeta, es probable que el rendimiento del móvil decaiga más rápido que si se le diera un uso normal. Este es uno de los motivos por los que no es recomendable utilizar un teléfono móvil como datáfono en tiendas con muchos clientes, a menos que solo una pequeña porción de ellos pague con tarjeta.

No es adecuado para uso intensivo.

Pasamos, ahora sí, al aspecto económico. Aunque para algunos comercios y profesionales esta solución puede ser útil para reducir al mínimo sus costos asociados a los terminales, para otros el riesgo de que resulte excesivamente costoso es muy grande. La peculiaridad de estos métodos es, de hecho, la ausencia de una cuota mensual, que se ve usualmente compensada por unas comisiones elevadas por transacción.

En general, el uso del smartphone en lugar de un terminal es conveniente para los negocios que reciben pocos pagos con tarjeta. Una tienda que procesa varios miles de euros en transacciones electrónicas cada mes no se beneficiaría de esta solución. Más adelante, en el apartado dedicado a las soluciones disponibles en España, profundizaremos en este aspecto.

Solo es conveniente para quienes procesan un bajo volumen de transacciones.

¿Cuáles son los métodos para aceptar pagos con el móvil?

Existen varias maneras de convertir un teléfono móvil en un terminal de pago. A continuación, explicamos brevemente las características de las más populares.

Datáfono móvil

El método más popular es el lector de tarjetas para smartphone, conocido simplemente como datáfono móvil o TPV móvil.

Es un dispositivo de pequeñas dimensiones que se conecta a tu móvil por Bluetooth. A través de una aplicación instalada en el mismo teléfono, recibes los pagos con tarjeta.

Imagen: Mobile Transaction

El lector envía los datos de la tarjeta de pago del cliente al teléfono a través de Bluetooth.

El datáfono móvil, por lo tanto, sirve para leer los datos de la tarjeta y enviarlos al teléfono, que luego procesará la transacción, es decir, que se comunicará con el proveedor del servicio.

Para que quede claro, el lector de tarjetas no puede funcionar de forma autónoma, sino que necesita estar conectado a un smartphone (que, a su vez, debe estar conectado a internet) para funcionar.

Su uso es muy sencillo: tras una breve configuración inicial, bastará con asegurarse de que el Bluetooth del móvil esté activo para que el lector quede disponible para su uso en cualquier momento.

En el teléfono, en una aplicación especial, se digita el importe y se confirma con el botón verde para habilitar al datáfono a recibir el pago. Como en un terminal común, el cliente podrá acercar su tarjeta sin contacto o introducirla en la ranura para realizar un pago clásico con chip.

Enlaces de pago y códigos QR

Los pagos con código QR y los enlaces de pago son esencialmente el mismo método, con una pequeña diferencia.

En ambos casos se paga a través de un enlace, que puede enviarse al cliente desde una aplicación móvil instalada en el teléfono, o a través de un código QR que el cliente puede escanear con la cámara de su propio smartphone.

El cliente escanea el código QR con su teléfono para acceder a la página de pago.

Al hacer clic en el enlace o al encuadrar el código QR, el cliente accede a la página de pago, en donde puede introducir los datos de su tarjeta de débito, crédito o prepago.

El código QR está diseñado para los pagos en persona, por ejemplo, en una tienda. Suele figurar de antemano en la caja, para simplificar y acelerar la operación de pago.

El enlace, por otra parte, está pensado para los pagos remotos a distancia, lo que resulta sumamente útil, por ejemplo, para los restaurantes con servicios de entrega a domicilio.

Tap to Pay

Un método bastante reciente en Europa y que, por lo tanto, aún no se ha popularizado, es el Tap to Pay (toca para pagar).

Este método aprovecha la tecnología de Comunicación de Campo Cercano o NFC (sin contacto) ya integrada en los teléfonos móviles inteligentes, pero que se utiliza prevalentemente para pagar, no para recibir pagos.

Imagen: myPOS

Con el método Tap To Pay, el teléfono actúa como datáfono y, por lo tanto, no requiere un dispositivo externo.

Un uso común de la antena NFC es el pago a través de Apple Pay o Google Pay; en este caso, el móvil transmite los datos de la tarjeta al terminal sin contacto.

La misma antena se está comenzando a utilizar para las transacciones «de entrada», es decir, la operación inversa: el teléfono no envía, sino que recibe los datos, comportándose exactamente cómo un datáfono sin contacto.

A diferencia del lector de tarjetas para teléfonos móviles, que también acepta tarjetas con banda magnética o chip, el Tap to Pay solo puede procesar pagos sin contacto. Contrario a lo intuitivo, de todas maneras, esto puede no llegar a ser un verdadero problema, considerando que todas las tarjetas actuales están equipadas con tecnología sin contacto.

Las mejores soluciones para pequeñas empresas y profesionales

Antes de indagar en las mejores soluciones, recordemos que los modelos de precios utilizados por los datáfonos móviles y Tap to Pay solo son adecuados para volúmenes bajos de transacciones electrónicas, es decir, para aquellos comercios que todavía reciben un porcentaje considerable pagos en efectivo y que, por tanto, buscan una solución de bajo coste.

El lector de tarjetas para smartphone más popular es el SumUp Air.

Lo puedes adquirir por 39 € y no pagarás una cuota mensual, sino una comisión del 1,50 % sobre los pagos recibidos.

Foto: Emmanuel Charpentier, Mobile Transaction

Lector de tarjetas de crédito SumUp Air

Una vez eliminados los costos fijos, la cuota mensual global depende del volumen de las transacciones procesadas.

Considerando la cuota, se trata de una solución rentable para comercios que reciban hasta 2.000 euros en pagos con tarjeta cada mes. Cuanto menos pagos recibas con el datáfono, menos pagarás en concepto de comisiones.

El servicio incluye también herramientas y funcionalidades, como la facturación electrónica, una cuenta de empresa de prepago, pagos a distancia y una tienda en línea.

Para más información, te recomendamos la Reseña de SumUp

Otra posibilidad interesante es Square Reader, el datáfono móvil de Square, con el que puedes aceptar pagos sin contacto (con móvil o tarjeta contactless) y con tarjeta con chip.

A diferencia del terminal SumUp Air, el Square Reader presenta un diseño más ligero, portátil y, fundamentalmente, sin pantalla (el cliente solo puede ver el monto a pagar en la pantalla del teléfono móvil asociado al datáfono).

Esto último repercute en un costo inicial más bajo, de tan solo 19 € + IVA. Mientras tanto, las comisiones por las transacciones realizadas a través del Square Reader son de 1,25 % + 0,05 € por transacción.

Para seguir leyendo sobre esto puedes consultar la Reseña de Square

En lo que respecta al método de Tap to Pay, por el momento no existen muchas opciones, ya que muy pocas empresas lo ofrecen en España. De estas, la más notable es myPOS, de por sí conocida por sus terminales portátiles.

La solución para utilizar el teléfono móvil como datáfono (sin dispositivos externos) se llama myPOS Glass y permite elegir entre 2 planes de tarifas:

  • Starter: sin cuota mensual, con comisión del 1,95 % + 0,05 €.
  • Pro: cuota mensual de 4,90 € al mes, con comisión de 1,45 % + 0,05 €.

Sin embargo, estas comisiones hacen referencia únicamente a las tarjetas Mastercard, Visa, VPay y Maestro, mientras que son mucho más elevadas en pagos a través de otras redes, tarjetas comerciales (por ejemplo, tarjetas de empresa) y tarjetas emitidas fuera de la Unión Europea.

La característica principal de myPOS es el abono inmediato de las transacciones procesadas, aunque se debe prestar atención a algunos cargos que no se publican abiertamente en la oferta. Concretamente, nos referimos a las comisiones por transferencias.

Mientras que los competidores acreditan las sumas recaudadas en la cuenta bancaria del comerciante sin cobrar una comisión, myPOS las abona en una cuenta de dinero electrónico. Para acreditar los fondos en la propia cuenta bancaria, es necesaria una transferencia, cuya comisión es de 3 euros.

Es decir, que el abono en una cuenta bancaria cuesta 3 euros por transacción.

A pesar de que es el propio usuario el que decide cuándo hacer la transferencia, la presencia de este costo «variable» elimina la conveniencia de la comisión por transacción. Para una evaluación en detalle, echa un vistazo a la revisión de myPOS.